¿Qué es la santeria?

 

 


Que es la santeria o regla de osha lukumi. Origen de la santeria. Sus definiciones y su relación con los orishas. 

 

  

    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      

El término "santería" fue utilizado por los españoles de manera despectiva para burlarse de la aparente devoción excesiva que mostraban los seguidores a los santos, en detrimento del dios judeocristiano Yahvéh (Jeovas). Los amos cristianos no permitían que sus esclavos practicasen sus diversas creencias animistas de África occidental. Los esclavos encontraron una forma de burlar esta prohibición, y concluyeron que los santos cristianos no eran más que manifestaciones de sus propios dioses. Los amos pensaron que sus esclavos se habían convertido en buenos cristianos y estaban rezando a los santos, cuando en realidad estaban siguiendo sus creencias tradicionales.

En algunos países, el término santería sigue siendo despectivo. Los practicantes prefieren utilizar otros nombres, como Lucumi (debido a su saludo oluku mi: ‘amigo mío’) o Regla de Ocha. En algunas ocasiones los practicantes de la santería prefieren ser conocidos por las sociedades secretas a las que pertenecen, por ejemplo: Abakwá (en Cuba) y Amigos de San Lázaro (en Puerto Rico).

Este término se ha difundido alrededor del mundo, aunque también con otra acepción: santero es la persona que confecciona las imágenes de los santos católicos.

La Santería o La Regla Lucumi se origina en el Oeste de Africa, en la region conocida actualmente como Nigeria y Benín.  Es la religión tradicional del pueblo Yoruba.  La trata de esclavos trajo muchos de estos Yorubas a las costas de Cuba, Brasil, Haití, Trinidad y Puerto Rico, entre otros sitios. Pero junto con los cuerpos que se trajeron para venderlos a una vida de miseria, algo más se trajo: su alma, y su religión.

Antes que nada, la Santería no es una religión "primitiva".  Al contrario, los Yorubas eran y son un pueblo muy civilizado con una rica cultura y un sentido muy profundo de la ética.  Creemos en un dios, conocido como Olorun u Olódùmarè.   Olorun es la fuente del ashe, la energía espiritual de la que se compone el universo, todo lo vivo y todas las cosas materiales.

Olorun interactúa con el mundo y la humanidad a través de emisarios.  Estos emisarios se llaman Orishas.  Los Orishas gobiernan cada una de las fuerzas de la naturaleza, y cada aspecto de la vida humana.  Podemos acudir a ellos, pues es sabido que ellos acuden en ayuda de sus seguidores, guiándonos a una mejor vida material, así como también una mejor vida espiritual. 

La comunicación entre los Orishas y los humanos se logra a través de ritos, rezos, adivinación y Egbó u ofrendas (las cuales incluyen sacrificio).  Canciones, ritmos, y posesiones por trance son también otros medios a través de los cuales interactuamos con los Orishas, de ese modo podemos influenciar nuestra vida diaria para que ellos nos guíen hacia una vida más profunda y completa durante nuestra estadía en este mundo.

En el Nuevo Mundo, los Orishas y la mayor parte de su religión fue ocultada detrás de una fachada de catolicismo, a través de la cual los Orishas fueron representados por varios santos católicos.  Los dueños de esclavos de esta forma decían: "mira cuan beata es esta esclava.  Se pasa todo el tiempo venerando a Santa Bárbara".  Lo que ellos ignoraban es que ella en realidad le estaba rezando a Shango, el Señor del Relámpago, el fuego y la danza, y que inclusive quizás le rezaba para que la librase de su mismo dueño.  Así fue como la religión llego a ser conocida como Santería.  El recuerdo de este periodo de nuestra historia, es la razón por lo que muchos dentro de nuestra religión consideran el término Santería derogatorio.

Las tradiciones de la Santería son celosamente preservadas, y el conocimiento completo de sus ritos, canciones y lenguaje es un requisito previo a cualquier participación profunda dentro de la religión.  Los iniciados deben seguir un régimen estricto, y responden por sus acciones ante Olorun y los Orishas.  A medida que una persona pasa a través de cada iniciación dentro de la tradición, sus conocimientos se vuelven más profundos, y sus habilidades y responsabilidades aumentan en conformidad.  De hecho, en el primer año que sigue a su iniciación dentro del sacerdocio, el iniciado o Iyawo (esposo o esposa del orisha), debe vestir de blanco durante ese año completo.  Un Iyawo no debe mirarse en un espejo, tocar a nadie o permitir que alguien lo toque, y no debe usar maquillaje, ni salir de noche durante ese termino de tiempo.

La Santería se ha hecho famosa por su "magia".  Esta magia se basa en el conocimiento de los misterios u Orishas, y como interactuar con ellos para mejorar nuestras vidas y las vidas de aquellos que acuden a nosotros buscando la ayuda de los Orishas.  Vivimos bajo las premisas de que este mundo es un mundo mágico.  Este conocimiento parece "sobrenatural" solo para aquellos que no lo entienden, pero en realidad, es completamente natural.

Aunque los Yorubas fueron arrebatados de sus hogares en África y esclavizados en el Nuevo Mundo, sus Orishas, su religión y sus poderes nunca pudieron ser encadenados, y la religión ha sobrevivido al presente.  No como un anacronismo, sino creciendo constantemente hasta hoy, inclusive en lugares como Francia y los Países Bajos de Europa.

 

Cuando se colonizó América, y dado que los europeos no les permitían adorar a sus dioses a los esclavos que venían de África, ellos identificaron sus dioses con los santos cristianos, de esta forma los podían seguir adorando sin que se dieran cuenta sus dueños. La santería aparece ya definida en las creencias occidentales de Cuba en el siglo XIX.

La Santería es una religión que tiene sus orígenes en la tribu Yoruba del África. Los Yorubas vivían en lo que se conoce hoy como Nigeria, a lo largo del Río Níger. En un tiempo tuvieron una poderosa y compleja estructura organizada en una serie de reinos, de los cuales el más importante era Benín. Este duró por 12 siglos hasta el 1896.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX, los Yoruba pelearon una serie de guerras con sus vecinos y entre ellos. Estas peleas internas y los ataques externos llevaron a la caída y esclavización del pueblo Yoruba. Entre 1820 y 1840, la mayoría de los esclavos enviados desde Benín eran Yorubas. Estos esclavos fueron llevados a Cuba y al Brasil a trabajar en las plantaciones de azúcar. Los Yoruba pronto fueron llamados los "Lucumi", debido a su saludo "Olokun mi", "mi amigo".

Las leyes españolas, al mismo tiempo que permitían la esclavitud, trataban de atenuar esa injusticia concediendo a los esclavos algunos derechos, al menos en teoría. Tenían derecho a propiedad privada, matrimonio y seguridad personal. También las leyes exigían que los esclavos fueran bautizados católicos como condición de su entrada legal a Las Indias.

La Iglesia trató de evangelizar a los negros Lucumi pero las condiciones eran muy difíciles. Además de la escasez de sacerdotes, la injusticia de la esclavitud dificultaba que los Lucumi comprendieran y aceptaran lo que se les enseñaba acerca de Dios. Más allá de los motivos detrás de la iniciativa evangelizadora, los hombres que promulgaban la fe cristiana entre los esclavos, pertenecían a la misma raza y en muchas ocasiones a los mismos círculos sociales que los esclavistas. El resultado fue que muchos aceptaron exteriormente las enseñanzas católicas mientras interiormente mantenían su antigua religión.

Con el triunfo de la revolución comunista en Cuba en 1959, más de un millón de cubanos se exilaron en otros países (principalmente en las ciudades de Miami, New York y Los Ángeles). Entre ellos había santeros que propagaron la Santería en sus nuevos ambientes.

En sus esfuerzos de esconder su religión africana y sus prácticas mágicas, los lucumís identificaron sus deidades africanas (Orishas) con los santos del catolicismo, dando como resultado un sincretismo religioso conocido hoy como la Santería.

La Santería adora una fuerza central y creativa llamada Olódùmarè. De él procede todo lo que existe, y todo regresa a él. Olódùmarè se expresa a sí mismo en el mundo creado a través de Ashe. Ashe es la sangre de la vida cósmica, el poder de Olódùmarè hacia la vida, la fuerza y la justicia. Es una corriente divina que encuentra muchos canales de mayor o menor receptividad. Ashe es la base absoluta de la realidad.

Creen que la vida de cada persona viene ya determinada antes del nacimiento en Ile-Olofi, la casa de Dios en el cielo. Aquellos que no lo cumplen serán castigados por los Orishas y deben reencarnarse hasta satisfacer el castigo.

 

 

 

 

 

 

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